¿En qué debo bautizarme?

SDB Día 5Escrito por Tabi Boyce.  Ella es dueña, editora y una de las traductoras de este sitio.

¿En qué debo bautizarme?

La cuestión de la materia del bautismo—o bien, en qué materia uno debe bautizarse—debería ser una pregunta con respuesta sencilla, a saber, el agua.  Sin embargo, como suele suceder en cuestiones teológicas, el agua pura doctrinal, al viajar del manantial a la ciudad, tiende a contaminarse.  Donde antes quedaba algo cristalino y claro, ahora fluye enlodado por la ciudad, y quien mira las corrientes no desea beber de esta agua viva, sino busca más bien otras fuentes de nutrición.

Así que la solución es simple, ¿no?  Vayamos al manantial y busquemos el mensaje puro.  Esta fuente, para el cristiano, viene a ser la Biblia, Palabra de Dios.  Para el propósito del artículo, uno supone que el lector ya cree en la confiabilidad e infalibilidad de la Escritura, y que no es necesario presentar una defensa de esto aquí.  De no ser este el caso, se le refiere a este artículo por el Dr. Jack Cottrell.

Analicemos el argumento desde tres perspectivas—el ángulo lingüístico, el ángulo histórico, y el ángulo bíblico.

Argumento lingüístico

Para un traductor, es importante entender todo el contexto de una palabra antes de pasarla del texto origen (el lenguaje del que uno está traduciendo) al texto traducido (el lenguaje al que uno quiere traducir).  Esto es importante porque se puede perder algo en el camino si la palabra se traduce inapropiadamente.

En algunos casos, como lo fue en el caso de la palabra “bautismo”, la palabra pasó por un proceso llamado “transliteración”.  La transliteración es pasar una palabra casi intacta desde el texto origen al texto traducido.  Esto puede suceder por varios motivos, pero el más común es que sucede de manera orgánica, por uso popular.  Un ejemplo moderno de transliteración sería la palabra “ok” u “okey”, que significa algo así como “muy bien” o a veces “entendí”.  El origen de esta palabra se desconoce, aunque hay muchas teorías.  No obstante, es una expresión usada de manera casi universal, no sólo en su país de origen (EE. UU.), sino también por todo el mundo.  Otros ejemplos como esto podrían ser palabras como “gay” y “sándwich” (y sus derivados latinoamericanos).*

De manera parecida, la palabra “bautismo” es una palabra prestada del griego.  Fue transliterada, en vez de traducida, por motivos desconocidos.  En su griego original, “bautismo” o baptizo significa “sumergir”.  Un ejercicio simple para tener una idea del significado de bautismo sería mentalmente reemplazar cada instancia en que uno lea “bautismo” como “sumersión” cuando lo lea en la Biblia.  Por ejemplo—

Romanos 6:4—Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio de la sumersión para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.

Colosenses 2:12—habiendo sido sepultados con El en la sumersión, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.

1 Pedro 3:21—Y correspondiendo a esto, la sumersión ahora os salva (no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una buena conciencia) mediante la resurrección de Jesucristo,

El acto de sumergir indica por lo menos algún líquido en suficiente cantidad como para sumergir, y no una aspersión o ungimiento.

Argumento histórico

Récords históricos, escritos por los primeros padres de la Iglesia temprana, indican que el método de bautismo preferido y utilizado de la Iglesia temprana era sumersión en agua.  Vale notar que, aunque estas escrituras históricas son útiles e informativas, no son la base de nuestra fe (este honor le pertenece exclusivamente a la Palabra de Dios).

El Didaché—(alrededor de 70 A.D.) una clase de manual de instrucción recopilado en tiempos de la iglesia temprana daban instrucciones prácticas para la iglesia—entre ellas, las prácticas sugeridas del bautismo.  Ésta sugiere bautizar en agua viva.  De no tener eso disponible, en cualquier agua, preferiblemente fría.  De no tener eso disponible, entonces agua tibia.**  De no tener nada de eso disponible, solo entonces recurrir a derramamiento de agua sobre la cabeza del converso.

Justino Mártir—(alrededor de 150 A.D.) en su defensa del cristianismo, declaró “Luego los conducimos a un lugar donde hay agua, para que sean regenerados del mismo modo que fuimos regenerados nosotros. Entonces reciben el baño del bautismo el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y nuestro Salvador Jesucristo, y del Espíritu Santo.  Pues Cristo dijo: El que no nazca de nuevo, no podrá entrar en el reino de los cielos.”

Tertuliano—(alrededor de 200 A.D.) en su obra Sobre el bautismo, intimó, “En este punto, es tanta la simplicidad, la ausencia de pompa y de boato fastuoso y, en realidad, de elementos costosos, que un hombre es sumergido en el agua y bañado mientras se pronuncian unas pocas palabras, y en poco o nada vuelve a salir más limpio que antes: precisamente por esto resulta tan increíble que pueda así conseguirse la vida eterna.”  En la misma obra, presentó la ilustración de pececillos.  “Nosotros, los pececillos, siguiendo a nuestro Pez Jesucristo, nacemos en el agua.”

Éstos y otros autores destacados (Hipólito, Origen, Cipriano de Cartagena) hablaron del tema del bautismo en agua.  Queda claro que la enseñanza de bautizar en agua se perpetuó por varios siglos y, de hecho, ha sido retenida por la Iglesia Católica Romana (aunque ésta ahora favorece aspersión sobre inmersión, para acomodar su práctica del bautismo infantil).

Ningún padre de la Iglesia temprana abogaba por omitir un bautismo en agua.  Era una parte íntegra del proceso de salvación, y el acto de ignorarla era impensable.

Argumento bíblico

Finalmente, acudimos a la fuente principal de nuestra fe: la Palabra de Dios.

El bautismo es una práctica exclusiva en el Nuevo Testamento.***  Comenzando con Juan, quien hacía un bautismo de arrepentimiento, y procediendo al bautismo de Jesús.  Ambos bautismos ocurrieron en agua—Juan bautizaba en el río Jordán (Mateo 3:5-6), y los discípulos de Jesús bautizaban en cualquier fuente de agua que tenían disponible (Hechos 8:36-37).

Lo que sí vemos en el Antiguo Testamento es que las profundidades del agua a veces representaban desesperación o muerte.  Vemos esto en versículos como Job 22:10-11, Salmos 18:6, 69:2, Jonás 2:5.  En el Nuevo Testamento, se repite la temática de que uno desciende al agua para ser sepultado, y luego es levantado de ahí en nueva vida.

Veamos algunos versículos y sus implicaciones—

Juan 3:3-15—Jesús conversa con Nicodemo, enseñándole que debe nacer de nuevo.  El que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar al Reino de Dios.

Hechos 1:5—Los discípulos, ya bautizados, esperaban la obra completa, la venida del Espíritu Santo.  Con algunas notable excepciones, después de esto, ambos bautismos/eventos suceden al momento del bautismo en agua.

Hechos 2:41—Multitud recibe mensaje, son bautizados y se unieron a la iglesia 3000 personas.  Nótese la progresión: oír, ser bautizados, unirse a la iglesia.

Hechos 10:47—Pedro aboga por AGUA para el bautismo de los gentiles que habían recibido el Espíritu Santo “como nosotros en el principio”.  Parece ser un caso único.

Hechos 16:33—El carcelero es bautizado, junto con su familia.  No se menciona el medio.

Hechos 18:8—Crispo, junto con toda su familia, cree en Jesús y es bautizado.  No se menciona el medio.

Romanos 6:4-5—El bautismo nos une con Jesús en su muerte y también su resurrección.  Implica un entierro, y también una resurrección.

1 Corintios 1:13—Somos bautizados en el nombre de Jesús, y de ningún otro hombre.  Esto debería promover unidad.

1 Corintios 10:2—La experiencia de Israel en el desierto nos sirve de ejemplo para la experiencia cristiana.  Se menciona una nube (espíritu) y el mar (agua).

1 Corintios 12:13—El bautismo promueve unidad en un mismo Espíritu.

Gálatas 3:27—El bautismo nos reviste de Cristo y nos une con la familia de Dios.

Efesios 4:5—El bautismo es una de las cosas que nos une como hermanos.

Colosenses 2:12—Cristo nos limpia de nuestro pecado por medio del bautismo.

Hebreos 6:2—La instrucción sobre bautismos es una enseñanza fundamental y elemental para la fe.

1 Pedro 3:21—Tal como Noé y su familia fueron salvados atravesando el agua, así también el bautismo nos salva por medio del agua.  NOTA: el diluvio representa al bautismo, y no el bautismo al diluvio.

Vemos que en los pasajes que sí mencionan el medio usado para el bautismo, siempre aparece el agua.  Y en pasajes que tratan el tema del bautismo, siempre se menciona el agua como medio.  No podemos omitir el elemento del agua en el bautismo.  Es una parte esencial del proceso y no debe ser ignorada.  Hacer una oración pidiendo que Jesús entre a nuestro corazón no es suficiente, ni bíblico.  Debemos seguir el modelo indicado y repetido en la Biblia, ya que ésta es nuestra norma de fe.

Hay una cosa más que se destaca en la Palabra de Dios.  El bautismo debería ser un tema que nos une, y no que nos separa.  En las bellísimas palabras de Pablo, en Efesios 4:4-6—“Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.”

Somos hermanos en una misma familia, hijos de un mismo Dios, cada uno rescatado de la muerte.  Busquemos unidad en este tema.  Sigamos los mandatos de nuestro Señor Jesucristo y hagamos discípulos de la manera en la que Él nos enseñó: “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20).

NOTAS

* Si la palabra viene del inglés, también se le refiere como un anglicismo.  Un anglicismo es la transliteración de una palabra desde el inglés a otro idioma.

** Por agua tibia, se asume algo así como una terma.  Varias ciudades de aquellos tiempos tenían termas, la más famosa siendo Laodicea, que también se menciona en Apocalipsis.

*** Hay personas que dicen que los judíos practicaban un tipo de bautismo para prosélitos.  Sin embargo, hay poca evidencia verificable a favor de esto, así que es dudoso que en realidad ocurriera.

 

ÍNDICE
PREVIO: ¿QUIÉN DEBE BAUTIZARSE?
SIGUIENTE: ¿QUIÉN PUEDE BAUTIZAR?

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