¿Es el bautismo un sacramento?

Bautismo sacramentoUna nota escrita por Dr. Jack Cottrell. Notas agregadas por la traductora han sido marcadas con asteriscos (*).

PREGUNTA: ¿Es el bautismo un sacramento?

RESPUESTA: La respuesta corta es NO porque no hay tal cosa como un sacramento. Desde una perspectiva bíblica, la categoría de “sacramentos” no existe.

Desde una perspectiva histórica, sin embargo, muy temprano en la historia cristiana el término latino sacramentum fue usado para traducir la palabra bíblica (Griega) mysterion o ‘misterio’ Como en el Nuevo Testamento un mysterion se refiere a verdades divinas ocultas al hombre, la palabra se comenzó a usar para cosas sagradas en general, especialmente aquellas con significados misteriosos y profundos. Como la palabra latina sacramentum normalmente significaba «un juramento sagrado o compromiso tomado ante Dios,» este término también fue adoptado en referencia a cosas sagradas como tal.

Desde el tercer siglo en adelante, algunos escritores cristianos llamaron el bautismo un sacramento, pero también lo aplicaron a otros ritos religiosos tales como el ungir con aceite y la cena del Señor. En las edades medias el número de «cosas sagradas» variaban de autor en autor. Pedro Damiano (fallecido 1072) listó 12; Bernardo de Claraval (f. 1153) tuvo 10; Hugo de San Víctor (f. 1141) nombró 30 artículos. Estos «sacramentos» incluían el lavar de pies, el uso de agua santa, la ordenación de sacerdotes y la aplicación de cenizas en Miércoles de Ceniza.

Pedro Lombardo (f. 1164) estuvo entre los primeros en limitar la lista a los siete sacramentos católico romanos actuales. El Consilio de Basilea (1439) hizo esta lista oficial y el Concilio de Trento (1545-1563) lo reafirmó. Así una categoría oficial y específica de ceremonias fue creada.

Uno de los blancos de los reformadores protestantes fue el sistema de sacramentos católico; véase el tratado por Martín Lutero sobre «El cautiverio babilónico de la iglesia» (1520). Los únicos sacramentos que retuvieron fueron el bautismo y la cena del Señor, las cuales aún son practicadas por casi toda iglesia protestante hoy en día.

En luz de la enseñanza del Nuevo Testamento, es obviamente correcto que la iglesia continúa practicando el bautismo y la cena del Señor. Pero en mi criterio los reformadores erraron al retener la CATEGORÍA llamada «sacramentos», sea que se vea esa categoría con siete o dos miembros. Es una categoría artificial, hecha por hombre y no tiene ningún fundamento bíblico—aún si usamos la etiqueta «ordenanzas» en vez de «sacramentos».

El asumir que hay tal categoría naturalmente nos lleva a la necesidad de una definición o descripción común que se aplicará a y será compartida por todos los miembros de la categoría. Algunos (notablemente Zwinglio) han intentado definir la categoría basado en el significado antiguo de la palabra latina sacramentum, principalmente, un juramento, compromiso o pacto. No hay absolutamente ninguna justificación bíblica para aplicar el significado de esta palabra latina a las prácticas cristianas normalmente llamadas «sacramentos».

Otros han definido los tales sacramentos aplicando el sentido del bautismo o de la cena del Señor a ambas ceremonias, lo cual ha llevado a un desastre doctrinal. Lutero, quien entendía el verdadero sentido del bautismo en el Nuevo Testamento, aplicó ese fuerte sentido a la cena en un sentido. Zwinglio, quien en mayor parte entendía el verdadero sentido de la Cena, aplicó ese sentido más débil al bautismo también. El último tiene consecuencias devastadoras para la doctrina del bautismo moderna protestante, como la mayoría de protestantes siguen a Zwinglio en este sentido.

Aún en el movimiento de restauración, como bautismo (hasta recientemente, por lo menos) ha sido percibido como el ser para el perdón de pecados, algunos han tratado de aplicar este sentido a la cena de Señor también. Bautismo, por lo tanto, es visto como el tiempo de perdón por todos los pecados hasta ese punto, y la Cena semanal es vista como el tiempo de perdón semanal por todos los pecados cometidos después del bautismo. Aún más desafortunadamente, algunos han debilitado la doctrina del bautismo asumiendo un paralelismo entre las dos ceremonias y transfiriendo el sentido de la Cena al bautismo.

Similarmente, a veces la suposición que el bautismo es uno de una categoría de cosas lleva a un cuestionamiento de inmersión como la única forma válida del bautismo. I.e., si nos sentimos libres para cambiar los detalles del servicio de la santa cena (e.g., muchas copas en vez de una, pan con levadura en vez de sin levadura), ¿porqué no podemos substituir aspersión por inmersión? En 1 Corintios 10:14ff. la unidad del cuerpo de Cristo se simboliza por la participación común de UN pan y UNA copa, pero (normalmente por razones de salud) la copa se reemplaza con muchas y el pan se reemplaza con muchísimos pequeños «chiclets». Así, de acuerdo a Henry Webb, «hemos conscientemente alterado la forma bíblica y blanqueado una porción del simbolismo bíblico de uno de los sacramentos Esto es difícil de armonizar con nuestra insistencia de forma bíblica en el caso del bautismo . . . Aún estoy buscando una explicación adecuada del porqué el significado simbólico bíblico es tan críticamente importante en un caso y tan convenientemente dispensable en el otro.» (Webb, «A Brief Historical Survey of Sacramental Theology», 1975 Foro NACC)*

Una explicación inmediata es que, para comenzar, la comparación es defectuosa. Los artículos no son paralelos. Inmersión vs. aspersión tiene que ver con la mera ACCIÓN del bautismo, no sus DETALLES. La ACCIÓN de la cena del Señor es comer y beber—lo cual no cambiamos. Aún comemos y bebemos los elementos. Un cambio paralelo a inmersión-a-aspersión sería el de verter la copa al suelo o de quemar el pan. (SÍ le hacemos cambios a los DETALLES del bautismo, e.g., usando bautisterios interiores.)

El punto principal, sin embargo, es éste: ¿porqué debemos pensar que es apropiado argumentar prácticas de la cena del Señor hacia prácticas del bautismo, como si lo que fuera verdad de una ha de ser verdad del otro? ¡Solo por la falsa suposición que esos dos pertenecen a una categoría común! El hecho es que el bautismo es un evento único y la cena del Señor es la cena del Señor. Bautismo es lo que el Nuevo Testamento dice que es, y así también la Cena. Eso es todo lo que necesitamos saber.

NOTAS:
* «Breve estudio histórico de la teología sacramental»

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